Hoy en día, en mercados altamente competitivos, debemos enfocar nuestras campañas de marketing hacia la generación de experiencias que aporten valor al cliente potencial a través de las emociones. Hablamos de marketing emocional.

Y es que, dentro de nuestra estrategia de marketing, el marketing emocional puede ser el punto diferenciador con respecto a nuestra competencia.

Las emociones enganchan, las sensaciones crean una dependencia hacia la marca y los sentimientos enamoran.

¿Parece fácil verdad? Pero, conectar emocionalmente con los consumidores no es nada fácil.

Para ello, será necesario diseñar una estrategia teniendo en cuenta la inteligencia emocional y ofrecer una experiencia con la que los usuarios se sientan identificados.

¿Por qué es tan importante la emoción?

A través de las emociones conseguiremos viralidad y enganchar a nuestro público objetivo. Las emociones provocan un estado que agudiza nuestros sentidos y por ello prestamos más atención y nos enganchamos a la información que se nos presenta.

Aquí tienes un video de Marc Gobé, speaker y autor del bestseller Emotional Branding donde muestra que es el marketing emocional y su importancia.

Cómo hacer marketing emocional

A continuación, os indico una serie de pasos a seguir para diseñar una buena estrategia de marketing emocional:

Paso 1. Estudiar las necesidades y los deseos que el consumidor quiere satisfacer.

¡El conocimiento es poder! Mientras más sepas de tus clientes potenciales y de la imagen que tienen de tu marca, mejor relación podrás tener con ellos.

Paso 2. Con la información obtenida, teniendo en cuenta la personalidad, misión, visión y valores de la marca, piensa cómo puedes llevar a la mente de los consumidores sin perder la imagen de la misma.

Un buen ejemplo es la campaña realizada por P&G donde conociendo que sus principales productos del hogar son comprados por mamás, realizaron la campaña de “P&G Gracias Mamá”.

Paso 3. Crea una estrategia de comunicación teniendo en cuenta la personalidad de la marca y las emociones de tu público.

Otro ejemplo de campañas de marketing emocional es el de Coca-Cola. “Comparte la felicidad”. La marca a través de sus spots llega a la mente de los consumidores transmitiendo una imagen: joven, alegre, mágica, refrescante, divertida…

El 95% de las compras que realizamos vienen impulsadas por la parte emocional

Ten en cuenta a la hora de diseñar la estrategia de marketing emocional los siguientes mandamientos extraídos del libro Emotional Branding: “The new paradigm for connecting Brands to People” de Marc Gobé.

De consumidores a personas. Debemos perder el enfoque tradicional en el que se ve al consumidor como un “enemigo” realizando estrategias de marketing de acoso para ganar la “batalla”. Se debe realizar un enfoque en el que ambas partes ganen, basándonos en una relación de respeto. ¡Generar deseo de un modo positivo!

Del producto a la experiencia. Los productos cubren necesidades. Las experiencias satisfacen deseos.

Al comprar un producto por necesidad primará siempre el precio y la conveniencia.

Nuestra estrategia de marketing emocional, debe ser llamativa, que genere emociones como: curiosidad, satisfacción, sentido de la aventura…

De la honestidad a la confianza. La honestidad se espera. La confianza necesita ganarse.

Un buen ejemplo de esto sería Mercadona. Con su claim: Supermercados de confianza.

O El Corte Ingles, con su política de devoluciones: sin preguntas.

De la calidad a la preferencia. La calidad es dada y es algo que hoy en día debe ser obligatorio si deseamos sobrevivir en el mercado. La preferencia crea la venta. Ser la marca preferida de nuestros clientes da la fidelidad y por tanto el camino al éxito.

Tenemos el ejemplo de Victoria´s Secret, una marca que ha logrado una conexión emocional envidiable con sus consumidoras. Revolucionando el negocio de la lencería y de la belleza.

De la notoriedad a la aspiración. Ser conocido o ser querido. La notoriedad nos hace ser conocidos, pero eso no equivale a ser querido. Para ser deseado debemos transmitir teniendo en cuenta los deseos de nuestros clientes.

¿Qué significa mi marca, a nivel emocional, para los consumidores?

Ejemplo. Nike es una marca muy notoria, aunque ya no tanto como antes, pero ¿crees que puede ser debido a que no es inspiradora?

De la identidad a la personalidad. La identidad es reconocimiento. La personalidad es cosa de carácter y carisma.

La identidad de marca es única y nos diferenciará de la competencia. La personalidad de la marca provoca una respuesta emocional.

Ejemplo. Airlines tiene una identidad fuerte, pero, ¿crees que tiene personalidad? Virgin Airlines tiene personalidad.

De la función al sentimiento. La funcionalidad de un producto está relacionada con las cualidades prácticas y no con la experiencia real del consumidor. La funcionalidad no servirá de mucho si no está acompañado de una apariencia y uso para los sentidos.

Marcas como Apple o Vodka, ofrecen experiencias sensoriales que gustan. De ahí, su gran éxito.

De la ubicuidad a la presencia. La ubicuidad se ve. La presencia se siente.

La estrategia de presencia de marca se debe basar en la calidad y no en la cantidad.

Centra tu estrategia de comunicación en crear maneras ingeniosas de conectar con el cliente.

De la comunicación al diálogo. La comunicación es vender. El diálogo es compartir.

La mayoría de empresas, basan su comunicación en un solo sentido. Debemos cambiar esta comunicación a una vía de doble sentido, generar conversación con el cliente. Esta evolución se está permitiendo gracias a las redes sociales.

Del servicio a la relación. El servicio es un nivel básico de intercambio comercial. La relación es entender y valorar a los consumidores.

Un ejemplo de ello es cuando entramos en una tienda Quicksilver, donde la música, decoración y vendedores entienden lo que los consumidores están buscando.

Veamos las ventajas que nos aporta el realizar este tipo de marketing.

Beneficios del marketing emocional

– El precio pasa a un segundo plano. Tanto el producto como el precio pasa a un segundo plano. Se transmite y vende a través de los sentimientos.

– Los valores, emociones o sentimientos nos ayudan a captar nuevos clientes. Las emociones son más fáciles de compartir. Esto puede ser la entrada para ayudarnos a captar nuevos clientes.

– Elemento diferenciador. Hoy en día, muchos productos son muy similares. Realizar una estrategia de valor diferencial a través de sentimientos nos ayudará a diferenciarnos.

– Lealtad. Si transmitimos un mensaje de valor que cubra las necesidades de nuestro cliente, lograremos que nos sigan y nos recomienden a terceros.

– No implica grandes costos. El contenido puede viralizarse rápidamente. Veamos a continuación algunos ejemplos de marketing emocional sin tener invertir mucho dinero.

Cómo crear vínculos emocionales sin un gran presupuesto

– Apoyar causas sociales. Implicarse con los problemas de la sociedad ayuda a formar una imagen favorable para la marca y llamar la atención de clientes potenciales. Utilizar la web y redes sociales para compartirlo.

– Apoyar industrias locales. Para muchas personas el apoyar industrias locales o pequeñas empresas puede ser un motivo importante para decidir la compra.

– Sorprender a los clientes. Bien sea en fechas especiales o no, sorprende al cliente y hazle sentir valorado. Con ello, lograremos que piense en nuestra marca a la hora de comprar. ¡Haz que hablen de la marca!

– Contar historias. Las historias emotivas nos ayudaran a humanizar la marca y con ello hacernos más visibles.

Ejemplos de campañas de marketing emocional

Las Campañas de la Dirección General de Tráfico basadas en la responsabilidad a través del miedo o la angustia. Un ejemplo puede ser la campaña de verano: “El verano está lleno de vida y de Vidas. Te cruzarás con muchas cuando salgas de viaje. Respétalas porque viajar es vivir”

Campañas de Donación de Fondos de causas Humanitarias, buscan la compasión y solidaridad.

Campañas de Apple, donde nos ofrecen experiencias para disfrutar buenos momentos. Tenemos el ejemplo de la campaña de AirPods.

Resumiendo, mientras seamos humanos hay emociones por medio y, por tanto, deberemos hacer marketing emocional. Pero no limitándonos a emocionar para que a nuestro público le caiga la lagrimita. ¡Tenemos que ir más allá!. Debemos ser capaces de llegar al corazón. Y permanecer allí.